miércoles, 17 de marzo de 2010

Let go... Free fall.


Tomando decisiones importantes. Llorando un poco, pensando demasiado. Recordandome una y otra vez que es para mejor. Recordandome una y otra vez todas las hijaputeces que se mandaron. Recordandome que de acá a dos años I'll be far far FAR away from all this shit, way too far to even remember, to even care. Haciendo números, tachones, borrones, sumando, restando, la balanza da el resultado que quiero, da el resultado correcto. Me ajusto por acá, me acomodo por allá y todo va tomando otro color, sin tanto rimel corrido, sin tanta naríz colorada, sin tanta semejanza a oggi junco, sin tanta congoja. Las aguas se calman, seden y veo con más claridad. Pedir ayuda está bueno, dejar que las palabras fluyan, también. Es mucho más simple de lo que recordaba, y mucho más barato que un therapist. Me sentí como una nena de 4 años llorandole a su papá contandole sus problemas, pero a diferencia de antes, ahora sé de lo que hablo, sé que es relevante, y él me escucha con tanta atención y tan preocupado como siempre, y yo lloro tan desconsolada como back then, pero se que no es como antes. Me había olvidado que se preocupa, me había olvidado que era mi viejo. Después de tanto tiempo a mi lado, me doy cuenta que está ahí. Lo abrazaría, pero eso ya excede mis límites, y mis fantasmas me frenan, y la costumbre del no abrazo. Me hubiera encantado dejar todos esos mambitos de lado. Not yet.. not yet.


Pic. by http://sapardi.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario