Vamos a parar al bar mas kopf, pero poco nos importa. Pasamos al vip (ai pero que top que sos, pasas al vip de luton... pero andate a cagar). Bailoteamos hasta que la musica se ve interrumpida ante el anuncio de un show de strippers. A los pocos segundos vemos a una gordis vestida de monja subiendo al escenario y haciéndote baile sexy. OMG! nos tapo el agua. Realmente me dió pena. Por momentos me alejaba de la barandita y miraba para otro lado. Bajo la monji y acto seguido aparece una little person vestida de rojo con capucha. Sin palabras. Y para cuando pensamos que todo había terminado... se suben ambos y terminan su rutina sacando fotos con el público enardecido. La monji termino cazando a uno de los pelos y zambulléndolo entre sus tetas. Cuando uno cree haberlo visto todo... aparecen cosas como estas y te recuerdan que te falta taaaanto, piba. Que bueno que me falte tanto. Hay cosas que mejor no ver. Hay cosas que meten miedo. Nos bajamos del pony y vamos a bailotear con la plebe. Hay mucho pibe que baila bien, pero que no baila con las chicas. Mucho pibe que baila con sus amigos y te menean hasta abajo, hasta abajo, mami, hasta abajo. Mucho pibe que te dan ganas de bajarle los dientes por pasarte el trapo on the dance floor. Hay mucho puto encubierto.
Me queman con un cigarrillo y la jodita pierde un toque de diversión. Con cara de pocos amigos encaro para el toilette y de cuelgue hago desbordar la bacha. Qué bueno que me puse las botas, sino tendría todos los dedos mojados, pienso entre mi. La mano me arde, puta madre. Hago el intento de retomar la onda, pero fallo. Salimos. Hola, si, tenés un auto?... tengo cuarenta minutos de demora… bueno mandalo. Fastidio. Cancelá el remis ese que ya viene otro en cinco minutos, me dicen. Fueron los cinco minutos más largos, casi como cuarenta. Fastidio que ni te cuento. Aparece un falcon verde... definitivamente NOT pleased. Subimos y para mi NO sorpresa, el conductor no ve más allá del volante y no puede retener la información por más de dos cuadras. Me bajo a las dos cuadras y sigo a pie. Sacada, llamo a M para hacerle saber que estoy sacada por su remis megatrucho que "llegaba en cinco", por el que me hizo cancelar mi remis buena onda. Me fui al carajo y mi batería muere. Ellas, se preocupan, yo, quiero matar.
Ahora que lo pienso me podrían haber pegado una re violada. Me podrían haber choreado. Por suerte, nada de eso pasó, pero POR SUERTE.
Definitivamente, tengo que parar de tener esos ataques de concha. Ayer miré Hachiko, y me lloré la vida. Hoy, me vino.


También me hubiera bajado del falcon-vista-corta.
ResponderEliminarigual, lo mío fue paranoia más que sentido común. Side effects de la noche anterior, I guess.
ResponderEliminar